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La Unión Coffee Farm, un emprendimiento que une a una pereirana y una opita

Todo comenzó con un viaje de turismo realizado al pacífico colombiano, donde Elizabeth Sepúlveda fungía como turista y Arbey Granada como operador turístico.



olombia es un país de riquezas, un territorio donde la cultura varía dependiendo de la región y una nación con personas extraordinarias que le apuestan diariamente a tener un mejor país. Ahora, si a lo anterior le sumamos el turismo, la gastronomía y el café, diríamos que tenemos un paraíso terrenal, donde muchas personas quieren vivir las mejores experiencias y tener los mejores recuerdos que trasciendan las generaciones.  

Bueno, para este caso, hablamos de La Unión Coffee Farm, un alojamiento rural ubicado en la vereda La Amoladora Baja de Pereira, un municipio que hace parte de los 51 que integran el Paisaje Cultural Cafetero – PCC, declarado por la Unesco como patrimonio de la humanidad hace exactamente 10 años.  

Este lugar está ubicado a 30 minutos del casco urbano en vehículo y 1 hora 30 minutos caminando, cuenta con dos vías de acceso, en un maravilloso recorrido que resalta los 16 atributos del PCC en una sumatoria de paisajismo, avistamiento y fincas que hablan de la tradición campesina.  

“Nos conocimos en un paseo de avistamiento de ballenas en el pacífico, ese día me picó una raya en un tobillo y él como buen operador estuvo pendiente de mi recuperación. Me gustó su carácter, su responsabilidad y que teníamos la misma afinidad: viajar y hacer turismo”, expresó Elizabeth Sepúlveda Tabares, una pereirana con formación en ingeniería eléctrica, la cual para ese entonces trabajaba para una multinacional con asiento en el eje cafetero.  

Entre tanto, Arvey Granada, de profesión contador público y exgerente de una empresa de empleos temporales y que los fines de semana se dedicaba a ser operador turístico, vio en su actual pareja muchas cualidades propias de la cultura cafetera “Vi lo que se destaca en los habitantes de esta región del país, pude ver amabilidad y la sonrisa que siempre tienen en el rostro. Además, la pasión por el café me cautivó e hizo que enamoró de ella”.   

Hace 8 años iniciaron esta aventura, donde ambos renunciaron a su formación profesional para iniciar una nueva etapa en la vida, dedicarse al turismo y a ser los anfitriones de las personas que visitan la región, en un lugar natural rodeado de aves, animales, plantas, árboles frutales y café. “Cuando decidimos crear este proyecto de vida llamado La Unión Coffee Farm, queríamos tener un espacio maravilloso, donde el turista pueda sentirse pleno en un espacio amigable con el medio ambiente. Así mismo, nos sentimos orgullos de ser uno de los embajadores de la cultura cafetera ”, indicó Elizabeth.  

En la búsqueda de un hogar que los acogiera para vivir encontraron el predio llamado La Unión y que simbolizaba la que ellos buscaban, una integralidad entre lo urbano y lo rural, debido a que ellos siempre habían vivido en la ciudad.  

Actualmente el turismo de naturaleza está en furor, muchas personas quieren un refugio que les permita encontrarse consigo mismo, con proyectos que seas sustentables y allá un manejo ambiental responsable. “Venir aquí es tener un encuentro con lo local, con una caficultura sostenible, con un ecosistema que tiene un valor fundamental y es un lugar donde puede despertar con el canto de las aves y dormir arrullado con el sonido de los insectos nocturnos. La Unión Coffee Farm tiene todas las comodidades de un hotel 5 estrellas que tiene la ciudad, es estar en la casa de un amigo”, explicaron los dos emprendedores.  

Lo que más sorprende es la innovación en sus instalaciones, pues el sendero se encuentra demarcado para personas con discapacidad visual, para que ellos también puedan disfrutar del entorno ambiental que brinda la finca. “Gracias a los recursos de capital semilla del Fondo Emprender pudimos implementar algunos aspectos de accesibilidad, donde estamos haciendo turismo de inclusión, que le permite a los ciegos caminar sin ayuda de alguien. Así mismo, tenemos a escala real de las aves que tenemos, para que ellos puedan conocerlas y palparlas, en un ejercicio de exploración”.   

Cuando se sumerge en esta aventura, tiene la posibilidad de conocer el proceso del café, en una experiencia que va de la semilla a la taza. “A las personas les digo que, si hay recursos para sacar adelante los proyectos, solo es cuestión de ponerle valor a las cosas. No hay edad para emprender, ni palancas, solo es necesario disciplina y pasión”.  

Dato de Interés  

El capital semilla aprobado asciende a más de 140 millones, los cuales fueron invertidos en infraestructura, adquisición de equipos para la experiencia del café y elementos de tecnología que ayuda al caficultor tener calidad de vida. Se generan 3 empleos directos y 5 indirecto .

Fuente: Comunicaciones SENA Risaralda


Fecha: 23 de Junio de 2021
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